El próximo
24 de Julio, casi dos millones y medio de santafesinas y santafesinos estamos
convocados a votar para elegir las autoridades provinciales y municipales
(gobernador, intendente, senadores y diputados provinciales, concejales) que
asumirán por cuatro años a partir del 10 de diciembre.
Se
completará así el proceso iniciado con las internas abiertas y obligatorias del
pasado 22 de mayo.
Nos
encontramos frente a una profusa oferta electoral con muchos candidatos pero
con pocas ideas. Gran despliegue propagandístico, inmensas gigantografías que
hacen uso y abuso del photoshop, eslóganes vacíos repetidos hasta el cansancio
pero ausencia casi total de propuestas para cambiar una realidad provincial
atravesada desde hace mucho
tiempo por las desigualdades y
las injusticias.
Desde el
FPDS y Socialismo Libertario, integrantes de la Coordinadora de Organizaciones
y Movimientos Populares de Argentina (COMPA), creemos que, una vez más, nada
significativo para los sectores populares habrá cambiado luego de estas
elecciones.
La
construcción de una auténtica opción electoral en nuestra provincia -como parte
de una propuesta política nacional- sigue siendo una tarea pendiente para las
organizaciones populares que apuntamos al Cambio Social. Se trata de avanzar en la proyección
política del poder que construimos y expresamos cotidianamente como pueblo en
las luchas de trabajadores/as, en las organizaciones barriales, culturales,
ambientales, en el movimiento estudiantil.
Santa
Fe, una provincia rica donde el cambio no aparece
Sin dudas nuestra
provincia tiene un rol protagónico en el proceso de fuerte crecimiento de la
economía del país. Récords de producción agropecuaria liderada por la soja,
boom de la construcción en las principales ciudades y notable alza en el
comercio y las principales industrias de la región (automotrices, siderúrgicas,
aceiteras, etc.) son las expresiones de una economía que casi se ha duplicado
en los últimos años.
Pero quizás más visible
que todo esto sea la pobreza que sigue asolando a gran parte de la población,
la falta de viviendas, la desocupación que ronda los dos dígitos, la
precarización laboral que azota especialmente a las mujeres y a l@s nuev@s
trabajadores/as, los salarios por debajo de la línea de pobreza y las pésimas
condiciones de trabajo que hacen que todas las semanas muera una trabajador y
en los últimos años podamos contabilizar 600.000 “accidentes” laborales. Es que la distribución de la riqueza siempre queda para más
adelante, la mayor parte de los bienes que producimos se va por los puertos y
lo que queda sirve para engrosar los bolsillos y las cuentas bancarias de unos
pocos.
Cuatro
años de gestión del Frente Progresista poco y nada han hecho para modificar
esta situación.
En el
campo se apoyó el modelo extractivo que destruye los bienes naturales y expulsa
a l@s pobladores/as de la región. En las ciudades se inauguran Casinos y
megabarrios privados mientras centenares de miles de santafesin@s se hacinan en
viviendas precarias. La tan anunciada reforma impositiva quedó en los cajones;
los grandes terratenientes pagan montos ridículos de impuesto inmobiliario
mientras las exportadoras siguen gozando de todo tipo de privilegios. Las políticas sociales continúan siendo
insuficientes y focalizadas y no guardan relación con el nivel de las
necesidades, que son claramente visibles para quienes habitamos los barrios de
las principales ciudades. La
salud y la educación públicas se debaten en el marco de la insuficiencia
presupuestaria mientras crece el negocio privado en estos sectores.
En el
plano laboral la deuda es altísima. Como empleadores, los gobiernos
“socialistas” de la provincia y de Rosario nada nuevo y bueno
han traído para sus trabajadores/as: los salarios se mantienen bajos y la
precarización laboral aumenta. Para muestra basta acercarse a la Carpa que desde
hace dos meses sostienen l@s trabajadores/as de la Municipalidad de
Rosario. A su vez, Sancor, Paraná Metal y Malhe confirman la absoluta falta de
consecuencia de estos gobernantes para defender las fuentes laborales frente a los atropellos en las empresas privadas.
El trabajo en negro, que llega al 40%, y las muertes en los lugares de trabajo
muestran la complicidad de un gobierno con los peores métodos patronales de
explotación. Quizás, más que hablar de una deuda corresponda hablar de una
política que nada tiene que ver con los intereses de l@s trabajadores/as.
Bonfatti,
Fein y todos los candidatos del Frente Progresista nos hablan de cambio pero vienen garantizando que todo siga igual en Santa Fe.
Por su parte, el Frente para la Victoria encabezado por
Agustín Rossi nos propone “poner a Santa Fe en sintonía con la Nación ”.
Con ese objetivo ha logrado unificar a todo el
peronismo que malgobernó nuestra provincia durante 24 años y en sus listas
aparecen en lugares destacados personajes de derecha como Giuliano, ex
socialistas devenidos menemistas como Cavallero, la ex vicegobernadora
de Obeid, reutemanistas de la primera hora como Perotti, burócratas
sindicales como Hoffman e impresentables como Pedro González. Sin duda se trata
de abonar a un “armado” nacional alrededor de la figura de Cristina que junta
algunos políticos "progresistas" con una larga lista de
caudillos que expresan lo peor de la política entreguista y clientelar del PJ de los '90: Scioli,
Insfrán, Soria, Gioja, Menem, Capitanich y un largo etc. En la provincia y en la Nación nos proponen
tragarnos algunos sapos para avanzar en la “profundización del Modelo”.
Pero el “Modelo”,
aunque incluya algunas medidas progresivas –y que han formado parte de luchas
históricas del campo popular- como puede ser la Asignación Universal
por Hijo, se basa estructuralmente en una matriz que consolida el saqueo de los
bienes naturales, la concentración de la riqueza, la primarización de la
economía y la precarización de l@s tabajadores/as.
Rossi es
una genuina expresión de este “Modelo” que hace malabares para explicarnos
las bondades del pago de la
Deuda Externa o las grandes ventajas del crecimiento basado
en el modelo agroexportador y extractivo, así como la imposibilidad de devolver la dignidad a l@s
jubilad@s con el 82% móvil, a l@s desocupad@s con un Programa Argentina Trabaja
que sigue sin llegar a nuestra provincia, a las mujeres con la despenalización
del aborto, a los Qom y demás pueblos originarios con el reconocimiento del
territorio que les pertenece.
Está claro que no
representa una alternativa de cambio sino de continuidad de una provincia más
alineada el gobierno nacional pero igual de distante de los intereses populares.
Terciando, Miguel del Sel y los candidatos de
Unión Pro aparecen como la expresión de la derecha nostálgica de los ’90, ahora
en versión populachera y “buena onda”. En alianza con el
duhaldismo provincial, su
discurso aparentemente vacío nos propone en realidad retroceder a lo peor del
menemismo, a la negación de la política para hacer la más
antipopular de las políticas: la de la represión abierta contra la
protesta social; la de los empresarios imponiendo sus “leyes del mercado”, es decir sus
intereses, sin ningún control que proteja a l@s trabajadores y a los intereses
populares; la del desguace de la ya precaria educación y salud estatal para
entregárselas al lucro privado; la de la clausura del proceso, aún
insuficiente, de justicia por los crímenes de la última dictadura; la del
retroceso en derechos civiles básicos conquistados por luchas populares como el
“matrimonio igualitario”.
Es necesario que
esta opción reaccionaria sea derrotada el domingo y que no logre crecer sobre
el rechazo de los sectores populares a la política de los partidos tradicionales.
¿Y los sectores
populares qué?
Proyecto Sur tuvo el mérito de haber planteado un programa de
transformaciones estructurales; posicionándose a la izquierda del kirchnerismo
y del Partido Socialista. Pero el personalismo de Pino y su adaptación a la
“vieja política” lo llevaron a priorizar acuerdos “opositores” con sectores que
nada tienen de transformadores. Acuerdos que minaron toda posibilidad de
construcción por abajo y que fueron vaciando sus propuestas programáticas. El
magro resultado de Pino en las elecciones porteñas (luego de haberse bajado de
la candidatura presidencial) es la expresión de un proyecto que ha perdido su
vitalidad inicial. En el camino de su corto noviazgo con Binner no presentaron
en Santa Fe candidaturas a cargos ejecutivos (gobernador e intendente de
Rosario) para actuar así como “colectora” del Frente Progresista.
Aún con
estas limitaciones valoramos la candidatura de Carlos Del Frade como la
posibilidad de incorporar a la legislatura provincial un honesto interlocutor
para los movimientos sociales, permanentemente vinculado a las luchas
populares.
Por el lado de la
izquierda tradicional, en Santa Fe no llegaron a conformar un frente como
a nivel nacional. Tanto el
PO como el PTS expresan sus propuestas por separado. Sin duda se trata de
compañer@s con los que compartimos ámbitos de lucha y organización; con ell@s
debatimos sobre nuestras diferencias en espacios de construcción cotidianos y
sabemos de su compromiso con las necesidades de nuestro pueblo. Valoramos
además que plantean una propuesta programática que pone en el centro las luchas
de los trabajadores y la necesidad de buscar una salida socialista. Lamentamos
su sectarismo hacia otras expresiones del campo popular; sectarismo que en
muchas ocasiones es una traba para el logro de unidades indispensables. Estamos
convencidos de que de lo que se trata, estratégicamente, es de construir un
espacio superador de la izquierda tradicional, de sus prácticas y de sus
concepciones. Más allá de estas divergencias, en la actual coyuntura valoramos
el voto a cualquiera de estas expresiones de izquierda.
Ni opinólog@s ni espectadores/as de
lujo: una fuerza en construcción de alternativa
Sin dudas
se trata de reconocer nuestras debilidades y carencias. Debilidades del campo
popular que fue incapaz de capitalizar las posibilidades que abrió el
levantamiento del 2001 y el gran movimiento de transformación que le antecedió y le siguió.
Así, en
nuestra provincia y en todo el país llegamos a este año electoral sin capacidad
de disputa real; sin una alternativa que exprese cabalmente una perspectiva de
Cambio Social para y desde los de abajo.
Sin embargo,
estamos convencid@s de que somos much@s l@s que pensamos que hoy no existe un
proyecto alternativo para gobernar la Provincia de Santa Fe; proyecto afirmado en
una amplia construcción popular y portador de una perspectiva de transformación
social profunda.
La nueva
izquierda de la que nos sentimos parte tiene el enorme desafío de construir una
herramienta política capaz de intervenir en
este horizonte, incluyendo el terreno de las elecciones. Debemos darnos
una estrategia de poder que no ignore lo electoral.
Y como parte de
este desafío, y haciéndonos cargo como organizaciones populares tanto de la
mayor politización que nos brinda esta coyuntura, como de seguir poniendo el
eje estratégico en la acumulación desde abajo a partir de las luchas populares,
desde la COMPA (Coordinadora de Organizaciones y
Movimientos Populares de la
Argentina ) elaboramos 10 Propuestas que creemos deben dominar la agenda
política y electoral.
Para esto, en los
próximos meses desarrollaremos una Campaña de cara al proceso electoral nacional
pero superándolo, en la que desde la movilización y la participación popular
propondremos medidas concretas hacia la construcción de una alternativa al
modelo económico extractivo-exportador, para la urgente distribución de la
riqueza, contra la precarización laboral, y para la defensa de los DDHH de ayer
y de hoy, la igualdad de géneros y la soberanía sobre nuestros cuerpos, la
transformación y defensa de la educación pública y popular, la atención a la
necesidad de tierra, vivienda y salud en los barrios y comunidades rurales, la
autodeterminación y el territorio de los pueblos originarios, y la efectiva
democratización de la comunicación.
Sabemos
que pasarán las elecciones y quedarán vigentes estos problemas y estas
necesidades del pueblo trabajador.
La tarea
seguirá siendo construir unidad y lucha en las fábricas y los talleres, en las
escuelas y las universidades, en las oficinas y en los hospitales, en la ciudad
y en el campo, en cada barriada popular.
Unidad y
lucha que apunten a la construcción de un proyecto político de los de abajo.
Unidad y
lucha que hagan realidad el Poder Popular.
Unidad y lucha en la perspectiva del Cambio Social necesario que supere
definitivamente este sistema capitalista en el que unos pocos disfrutan a costa
del sufrimiento de las mayorías y la destrucción de la naturaleza.
en la
Coordinadora de Organizaciones y Movimientos Populares de Argentina
Felicitaciones a los que armaron esto. Me siento muy identificada. Y desde ya que hay que armar algo para no regalar a otros las elecciones. Al menos empezar por la ciudad de Rosario, en donde hay espacio para una opción popular coherente y transformadora!!! sino quién va a canalizar las ansias de cambio de la juventud? Empiecen por Rosario, mucha gente los va a apoyar. saludos y felixcitaciones nuevamente!
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