domingo, 12 de agosto de 2012

Ante el conflicto del subte: Transporte público bajo control de trabajadores y usuarios


Desde hace una semana,  la Ciudad de Buenos Aires está colapsada en su sistema de transporte, alrededor de un millón de usuarios no tienen servicio de subterráneos y miles de personas deambulan por la ciudad, día tras día, buscando conseguir trasladarse a sus actividades cotidianas.

El origen del conflicto es conocido: el legítimo derecho de los trabajadores a que se reúna, como lo estipula la ley, su convención paritaria anual, y poder así discutir salarios y condiciones de trabajo. El reclamo salarial de los trabajadores del Subte es justo, dado que aún no han obtenido el aumento salarial anual que ya ha concluido para la mayoría de las organizaciones sindicales.

El conflicto político entre el Gobierno nacional y el de la Ciudad, por el traspaso del subterráneo tiene trabada esta convocatoria y provoca gigantescos problemas a los pasajeros. Los ministros de trabajo de los dos gobiernos se hacen los desentendidos y son los trabajadores de subterráneos encabezados por su autentica dirección sindical, la AGTSP (Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro), los que dan la cara y hablan con la verdad.

Para la Corriente Político Sindical “Rompiendo Cadenas”, este conflicto ha puesto en evidencia que esta privatización, como ocurre con la de los ferrocarriles, no sólo ha sido una verdadera estafa, sino también un enorme fracaso.  A más de una década del traspaso a precio vil,  el parque rodante no sólo sigue siendo uno de los más antiguos del mundo, ya que solamente el 15% es moderno, sino que está muy deteriorado por la falta de mantenimiento de acuerdo a normas técnicas en vigencia. A  partir de la Ley de Emergencia Económica y del Decreto de Emergencia Ferroviaria, que rigen desde 2002, Metrovías se desligó del mantenimiento general con lo que se agudizó la caída del parque y las deficiencias en la infraestructura.

Año a año el Gobierno nacional ha transferido importantes sumas por subsidios sin que se verifiquen mayores mejoras en la calidad de los servicios, por el contrario la siniestralidad tiende a aumentar con el riesgo físico para usuarios y trabajadores, algo que los compañeros  denunciaron ante los organismos de control en numerosas oportunidades. Lo mismo habían hecho los delegados del Ferrocarril Sarmiento y no los escucharon: la tragedia de Once, con 51 muertos y más de 700 heridos, le dio trágicamente la razón.

En nuestra opinión, se está a tiempo de evitar nuevas tragedias. No se trata de lograr un nuevo acuerdo de compromiso o de cambiar el concesionario actual por otro. Se trata de erradicar el modelo privatista que el Gobierno nacional quiere mantener y el de la Ciudad profundizar. Se trata de recuperar para el ámbito estatal los servicios de transporte subterráneo de pasajeros.

Para la Corriente Político Sindical “Rompiendo Cadenas”, la empresa SBASE debe ser intervenida por el Gobierno nacional, dar de baja la concesión a Metrovías y nombrar una comisión interdisciplinaria y autónoma de ambos Gobiernos que audite los libros de Metrovías,  investigue los subsidios otorgados y el destino de los mismos, y permita conocer los verdaderos niveles de ganancias de la empresa del Grupo Roggio.

Se trata, en definitiva, de conquistar el carácter de Empresa Pública para el Subterráneo, con formas democráticas de gestión y contralor social, con participación de los trabajadores, usuarios y sectores de la comunidad, garantizando la calidad y seguridad de los servicios y eliminando el despilfarro y la corruptela.


CORRIENTE POLÍTICO SINDICAL “ROMPIENDO CADENAS”

Buenos Aires, agosto de 2012

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